Una lesión del ligamento cruzado anterior (LCA) afecta la articulación de la rodilla. Suele afectar a deportistas y a quienes realizan actividades físicas intensas. El LCA es uno de los ligamentos de la rodilla que une el fémur con la tibia. Una persona normal tiene un LCA en cada rodilla. Un ligamento es una estructura de la rodilla que mantiene unidos los huesos y ayuda a controlar los movimientos de la articulación. La lesión suele producirse cuando el ligamento cruzado anterior se daña debido a un accidente. Sus síntomas comunes son dolor, crujidos e inflamación alrededor de la articulación de la rodilla. Cuando una persona sufre una lesión del LCA, un cirujano ortopédico recomienda un tratamiento para el LCA. El tratamiento incluye cirugía, medicamentos y ejercicio físico.
Tipos de desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA)
Las lesiones del ligamento cruzado anterior (LCA) se clasifican en tres grados que son los siguientes:
- Grado I:Esta lesión estiró su ligamento cruzado anterior (LCA) y causó daños; sin embargo, todavía está en una sola pieza manteniendo unidos los huesos de la rodilla.
- Grado II:La lesión estiró demasiado su ligamento cruzado anterior (LCA), por lo que está parcialmente dañado y flojo.
- Grado III: Esta lesión implica un desgarro completo del ligamento cruzado anterior en dos partes.
Síntomas de desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA)
Los siguientes son los síntomas principales del LCA, que se tratan e incluyen:
- Inestabilidad
- Dolor
- Debilidad
- Hinchazón
- Dificultad para moverse
- Experimentar un chasquido en la articulación de la rodilla
- Presión al intentar ponerse de pie
Causas del LCA (ligamento cruzado anterior)
Cualquier cosa que ejerza mucha presión sobre la rodilla puede desgarrar o dañar el ligamento cruzado anterior (LCA). Esto ocurre comúnmente cuando la rodilla se mueve o gira más de lo habitual. Sus principales causas incluyen:
- Levantamiento de pesas
- Lesiones deportivas
- Accidentes de coche
- Caídas
- Fútbol
- Gimnasia
Diagnóstico del desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA)
Un especialista en huesos diagnosticará un desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA) mediante una exploración física. Inicialmente, le preguntará sobre sus síntomas y le examinará la rodilla con atención. El médico podría realizar algunos movimientos con la pierna que le causen molestias y le preguntará qué movimiento le causa dolor. Una vez realizada la exploración física, podría recomendar las siguientes pruebas.
- Radiografías de la articulación
- Un TC
- MRI
Opciones en el tratamiento del LCA
El tratamiento del LCA depende del grado de rotura del LCA y de la incidencia del daño en la articulación de la rodilla. Sin embargo, el tratamiento inicial consiste en evitar la práctica de deportes y actividades físicas que puedan ejercer presión sobre la rodilla. Si presenta síntomas de rotura del LCA, intente seguir el método RICE en cuanto identifique dolor en la articulación de la rodilla.
- Descanso: Intente evitar las actividades que ejerzan presión sobre la rodilla y no la use ni la mueva excesivamente mientras se cura.
- Máquinas de hielo:Aplique una compresa fría y bolsas de hielo envueltas en un paño de algodón sobre la rodilla durante al menos 15 minutos y practique durante unos días.
- Compresión:También puedes envolver tu rodilla con una venda elástica que puede ayudarte a reducir la hinchazón.
- Elevation:Eleve la rodilla y la pierna por encima del nivel del corazón tan a menudo como pueda.
Tratamiento no quirúrgico
Las opciones de tratamiento se ofrecen según la condición del paciente, las exploraciones, los síntomas y el tipo de lesión del ligamento. Sin embargo, el tratamiento no quirúrgico se considera el más adecuado para lesiones de grado 1. Este incluye ortesis, inmovilización y fisioterapia.
Tratamiento quirúrgico del ligamento cruzado anterior (LCA)
Se recomienda el tratamiento quirúrgico cuando el ligamento está totalmente dañado. Generalmente se sugiere en casos de lesión del ligamento cruzado anterior (LCA) de grado 3. El procedimiento implica los siguientes pasos quirúrgicos.
- Inicialmente, el cirujano ortopédico realizó sus exámenes físicos y evaluó la resonancia magnética y las radiografías.
- Luego le explicará las opciones de injerto.
- Una vez que todo esté listo, deberá acostarse en la mesa de operaciones para recibir la anestesia. La anestesia es esencial para el procedimiento.
- Después, los cirujanos ortopédicos hacen incisiones alrededor de la rodilla para insertar el artroscopio conectado a una pequeña cámara.
- Con la ayuda de un artroscopio, el cirujano identifica el daño y elimina los tejidos que están causando el dolor.
- Posteriormente el cirujano fija el injerto asegurándolo con tornillos y dispositivos de fijación.
- Una vez que el cirujano termina, todas las incisiones se cierran con puntos de sutura.
